Últimamente se han puesto muy de moda los Blogs, y con tanto crecimiento empiezan a aparecer los primeros puntos débiles. Insultos, comentarios ofensivos, amenazas o incluso en algunos casos publicidad engañosa, mensajes que pretenden provocar intencionadamente al lector o al autor del blog, son los llamados Troll, una plaga que se esta extendiendo con rapidez por el mundo blog.
El mundo Blog, el universo de la libertad de expresión para millones de internautas empieza a mostrar sus puntos más vulnerables y los casos de juicios por injurias, acoso, y demás empiezan a proliferar y la impunidad de la que se ha gozado hasta ahora los blogs empieza a resquebrajarse.
Varias sentencias en Reino Unido y otras en España reabren la polémica sobre la responsabilidad de los comentarios anónimos en los Blogs y webs. Las denuncias se dirigen mayoritariamente a los propietarios de las páginas o blogs más que a los propios autores de los comentarios.
Los representantes de las páginas web demandadas exigen que se aplique la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información ( LSSI ), esta ley recoge una directiva comunitaria que señala que los responsables de las páginas web no son responsables de los comentarios que se muestran sin control en las páginas o blogs a no ser que tengan conocimiento o no sean lÃcitos y no los retiren con presteza.
La ley dicta que los responsables de las webs no están obligados a supervisar los contenidos, es decir no establece la figura del ‘moderador‘ creando asà un vacÃo muy grande sobre quien deberÃa controlar y si realmente son lÃcitos o no los comentarios anónimos, hasta dónde llega nuestra libertad de expresión?
Las SGAE son quién se han puesto con más fuerza con este tema, lo que pretende la SGAE es hacer responsables de los comentarios primero a las páginas web, para más tarde pedir responsabilidades a los proveedores de acceso a Internet para conseguir asà el control sobre las descargas de sus abonados. Está claro que este camino lleva a la reducción de la libertad de expresión de los internautas. Hay muchos caminos para moderar los comentarios en Internet, obligar al registro de los que quieran expresarse en Internet por ejemplo. Hasta ahora la única defensa de los propietarios de las páginas t blogs ha sido ofrecerse de buena voluntad ofreciendo la dirección IP de los internautas que hacen los comentarios para su identificación pero esto sin la ayuda de los proveedores de Internet no sirve de mucho. Hasta dónde llega pues nuestra libertad?